Anexo tres

En el Plan Veracruzano de Desarrollo 2016-2018 se establecieron las bases para reestructurar la forma de ejercer el gobierno. La idea es la construcción de un nuevo sistema de gobernanza. En el centro, la construcción de un auténtico estado de derecho: fin a la impunidad, bloqueo de la expansión de la corrupción, rendición de cuentas y transparencia en las acciones e informes de gobierno. A este modelo se añaden esquemas en los que la sociedad civil tenga una mayor participación en el análisis de la realidad y, más importante aún, que pueda involucrarse en la propuesta y ejecución de acciones para la solución de problemas públicos y con ello favorecer el desarrollo económico y social del Estado.

Es así como se nos presenta un panorama público renovado, de visión del nuevo gobierno con una sociedad participativa, modelo en el cual estamos en los inicios, apenas, de nuestro aprendizaje. Como sea, se ha abierto para Veracruz una nueva etapa de su vida pública. Un gobierno con la visión de servir, que está implementando cambios para mejorar la calidad de vida de los veracruzanos. Una sociedad civil más exigente y mejor informada. Esta nueva forma de gobernar exige canales abiertos de comunicación y una relación de mutua confianza entre gobernantes y gobernados, la cual sólo puede darse en un ambiente de transparencia y rendición de cuentas.