Tabaquismo pasivo
Así se llama al hecho de aspirar el humo del tabaco presente en el aire que nos rodea. Este humo puede contener hasta 4.000 sustancias químicas, siendo muchas de ellas nocivas para la salud y se sabe que 40 de ellas provocan cáncer. El 15% del humo del cigarrillo es inhalado por el fumador y el 85% restante va directamente al aire. El problema no lo constituye únicamente el humo visible, sino también los gases no visibles que pueden aspirarse involuntariamente.
El tabaquismo pasivo es algo más que una molestia. Es un riesgo para la salud ya que se ha demostrado que incrementa el riesgo de padecer cáncer de pulmón en los no fumadores, supone un riesgo para las personas que padecen enfermedades respiratorias y del corazón, se asocia a otitis media aguda en niños de guarderías con ambiente confinado y humo de tabaco y agrava enfermedades existentes de base como son el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (enfisema, bronquitis crónica). El tabaco no solo pone en peligro la salud de los fumadores, sino también la de las personas que les rodean. El humo del tabaco molesta a la mayor parte de los no fumadores y a un número cada vez mayor de fumadores.
Entre sus efectos se encuentran: Irritación ocular, especialmente incomoda para quienes llevan lentes de contactos, irritación de nariz y garganta, dolores de cabeza, mareos, náuseas, cansancio, falta de concentración, reducción de las sensaciones del olfato y del gusto, y olor persistente en la ropa, tejidos y pelo.
Los niños son especialmente vulnerables a los efectos del tabaquismo pasivo, ya que los mecanismos de defensa de su cuerpo están menos desarrollados. De otra parte tienen menos posibilidades de evitarlos o de oponerse a él, aunque en ocasiones a través del llanto el organismo del lactante expresa su sensación de incomodidad. Puede suponer un riesgo para su salud incluso antes de nacer, ya que fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto, de que nazcan niños muertos, o de que nazcan con un peso inferior al normal. Fumar en presencia de una mujer embarazada entraña pues riesgos para la salud del feto.
La opinión pública mayoritaria les respalda. Encuestas llevadas a cabo recientemente revelan que más del 80% de los mexicanos están a favor de que se prohiba fumar en lugares públicos cerrados. No sólo son los no fumadores los que quieren disfrutar de un aire limpio sino que muchos fumadores eligen también zonas en las que está prohibido fumar para mejor respirar. En respuesta a la demanda, muchos establecimientos públicos han acondicionado áreas y salas para no fumadores. Cada vez son más limitadas las posibilidades de fumar en los transportes públicos. Estas restricciones ayudarán a crear un entorno más limpio y saludable para todos.
Si usted no es fumador, asegúrese de que los demás saben que prefieren un entorno sin humo. Se tiene derecho a un ambiente limpio, hágalo saber y recuerde que dos tercios de los europeos no fuman. Siempre que sea posible utilice zona para no fumadores, si las instalaciones no son adecuadas, solicite a la Dirección que las mejore.
Recuerde que fumar es una adicción y que para muchos fumadores es difícil abstenerse de hacerlo. Sea amable pero firme, el humo que ellos generan y eliminan, también le afecta a usted. Si es usted fumador respete las restricciones respecto al uso del tabaco. Se han adoptado para la comodidad y seguridad de los que le rodean. No fume en situaciones en las que pueda molestar o perjudicar la salud de los demás.





