Existen oportunidades de superación al interior de los penales en Veracruz

Existen oportunidades de superación al interior de los penales en Veracruz

Xalapa, Ver., 13 de agosto de 2016.- Originario del puerto de Veracruz, “Javier” (como llamaremos a este interno por cuestiones de preservar el respeto irrestricto a los derechos que toda persona posee, aun en reclusión), lleva 12 años cumpliendo una condena de 30 por secuestro, lesiones, homicidio y asociación delictuosa en el penal Zona I Xalapa de Pacho Viejo.

Ingresó cuando tenía 22 años; en aquel entonces contaba con Bachillerato inconcluso y algo de experiencia como tablajero; aclaró que ésta ha sido siempre su actitud hacia la vida, ser trabajador y hogareño, pero que la necesidad económica lo orilló a tomar una mala decisión, participar en un único delito y por el cual fue detenido y procesado, cambiando así su vida de manera trágica.

Describe que fue mala fortuna haber perdido a su familia, porque era lo que más quería; “tenía una familia, mujer y tres hijos a quienes amaba y procuraba el sustento, creo en el amor familiar, porque en el tiempo que llevo aquí sigo contando con su apoyo, así como el apoyo de mis padres; por eso, aunque me faltan 18 años de condena, esperaré recuperar el amor de mis hijos, aunque con mi esposa todo ha terminado, pues ha establecido una nueva relación”.

Sobre lo que lo motivó a concluir sus estudios en Bachillerato y más adelante cursar la Licenciatura en Educación Física, dijo, fue “porque no me gusta la delincuencia, aunque aquí estoy viviendo como un delincuente, creo en el trabajo honesto, en ayudar a mis semejantes, y en el reclusorio encontré la oportunidad de profesionalizarme en algo que me gusta como el deporte. Aquí he canalizado mis energías y me involucro en actividades deportivas; he sido futbolista y árbitro, incluso, me gusta el boxeo”.

Durante su estancia ha convivido con muchos compañeros quienes ingresaron por motivos semejantes, necesidad y la comisión de un delito; sin embargo, muchos de ellos lo hicieron también por sus adicciones a drogas y alcoholismo, cosa que él aseguró no haberse involucrado, que su caso fue por necesidad económica.

Reconoció que él mismo ha recibido ayuda al interior del reclusorio de forma desinteresada para poderse superar como persona y de manera profesional; es el ejemplo de vida que quiere continuar, su perspectiva de vida cuando tenía 22 años ha cambiado; al interior de la cárcel sigue habiendo gente buena y valiosa, y afirmó que el mismo sistema penitenciario brinda oportunidades de superación, que él ha sabido aprovechar.

Hace poco había iniciado la Licenciatura en Derecho, “por el puro gusto del conocimiento, pero poco a poco sentí que no era exactamente lo que yo quería, y preferí dejarlo para dedicarme de lleno al deporte; aquí hay que buscar actividades que lo impulsen a uno a superarse, a mantenerse ocupado positivamente, como es el aprendizaje de oficios, el deporte y el estudio”.

Para cuando cumpla su condena y obtenga su libertad sabe que será igualmente difícil conseguir trabajo, pero ahora está seguro y convencido que cuenta con un buen nivel y actitud ante la vida, que le permitirán seguir poniendo en práctica aquellos valores que sus padres le inculcaron y con los que ha vivido, salvo cuando tomó una errónea decisión en su vida.

Sabe que seguirá siendo difícil conseguir empleo, pero el amor hacia su familia y sus convicciones y experiencias vividas, le permitirán no caer en la tentación de involucrarse de nuevo en el crimen organizado.