Ser madre y policía es un orgullo para mí y mis hijos

Ser madre y policía es un orgullo para mí y mis hijos

Xalapa, Ver., 05 de agosto de 2016.- Ana Bertha Antonio Hernández es madre de tres hijos y oficial de policía en el área operativa, pertenece a la Delegación Regional XIV con base en Xico y realiza sus labores desde hace 10 años; ella asegura que esta profesión le ha ayudado a mejorar la vida de sus seres queridos.

“Desde temprana hora empiezo a alistarme para a las 06:20 iniciar con mi labor, escoltar a funcionarios, traslado de internos o personal, así como documentación que va de una ciudad a otra, dentro del área de correspondencia, entregando a otra unidad sucesivamente hasta llegar a su destino. Siempre ando en movimiento constante”, afirmó.

Bertha es una policía comprometida con su trabajo, siempre está debidamente uniformada, con su calzado bien lustrado y todo su equipo táctico (chaleco y casco balístico), porta dos armas, un fusil y una pistola escuadra durante todo el día.

Aseveró que no tiene hora de salida, termina exhausta pero satisfecha porque es un trabajo que le impulsa y motiva para estar al servicio de la sociedad de la cual forma parte; “este trabajo es por vocación. Mi padre fue quien me motivó, fue parte del Ejército Mexicano, esto llamó mucho mi atención por la labor social y protección al pueblo”.

Ella considera que actualmente es una época muy difícil para la mujer policía; “no era muy aceptado que las mujeres trabajáramos para las Fuerzas Armadas, de los 16 a 20 años de edad sólo podías ser enfermera o médico y pues a mí me llamaba más la atención otras cosas más audaces, por eso ingresé a la Secretaría de Seguridad Pública.”

Con el distintivo de Osiris, Ana Bertha comentó que la SSP le ha brindado una mejor calidad de vida en la remuneración económica, estabilidad moral, el respaldo como madre de familia y como ciudadano. Cuenta con cursos por parte de la Marina-Armada de México, Derechos Humanos y las Siete Tácticas de la Función Policial, entre otros.

“Ser madre significa fortaleza ante la gran responsabilidad de enseñar y educar a mis tres hijos, quienes me demandan cariño, comprensión y amor. Estoy muy satisfecha de pertenecer a la SSP y le pido a Dios que me dejen seguir por mucho tiempo más, porque mis hijos aún están estudiando y espero verlos como todos unos profesionistas”, finalizó.