Llama el escritor Eloy Urroz a buscar otra forma de llegar a los lectores

Llama el escritor Eloy Urroz a buscar otra forma de llegar a los lectores

Xalapa, Ver., 31 de julio de 2016.- Los novelistas que queremos seguir siendo publicados tenemos que buscar la forma de llegar a los lectores, y sabemos que haciendo lo que hacían los grandes novelistas del Siglo XIX, vamos perdiendo lectores, afirmó Eloy Urroz en la presentación de su novela Demencia, en la Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC).

En conversación con el académico José Luis Martínez Suárez, lamentó la falta de tiempo o interés de leer obras cuya extensión en páginas sea como las decimonónicas. Por ello, en el caso de su reciente libro editado por Alfaguara, dijo que realmente hizo malabares. “Para empezar, nunca he escrito novela negra ni novela policiaca, por lo que podemos discutir qué es este texto”

Al saber que muchos jóvenes lectores sólo leen novelas de detectives o novela negra, el autor reveló que “trató de atraerlos por ese medio, dando gato por liebre, aunque sí hay elementos de dicho género”.

Al respecto, Martínez Suárez reconoció que el escritor “logró un trabajo de ensamblaje donde las piezas se van articulando, pero van dejando siempre al lector en el desasosiego. Sin embargo, hay otro elemento: la novela es amargamente divertida porque nos hace reír, pero de nervios, pues lo que se plantea no es nada amable”.

Al compartir con el público algunas cuestiones de la cocina del escritor, el autor confesó que hay muchas cosas en esta novela que no sabía. “Me lancé a escribir Demencia a partir de tres historias básicamente: la de Fabián, el violinista; la de Néstor, el escritor, y la de Rogelio, el maestro de preparatoria que estudió Economía. Tres jóvenes amigos que viven en una caótica, salvaje y violenta Ciudad de México”.

Eloy Urroz también abordó otros temas en la Lectura del postmanifiesto del crack, en la que expresó que todas la generaciones que admira, “entre ellas la del 98, Contemporáneos, la del 50 en España, el Boom Latinoamericano, The Lost Generation y la Generación de Medio Siglo en México, me demostraban que era mejor hacer un grupo que ser solamente un escritor en solitario”.

De la colección Voladores, del IVEC, en coedición con la Secretaría de Cultura, Marisol Robles presentó su libro Marherido, en compañía del escritor Jorge Esquinca, quien refirió que “el texto tiene una estructura en la que la autora va incorporando diversas cosas. Un padre que aún en su ausencia, aún en la pérdida, su voz se hace presente y sale en uno de los poemas más entrañables”.

Entre muchos aciertos del libro, agregó Esquinca, “uno de ellos es haber ido configurando su búsqueda poética dentro de ese territorio de lo doméstico, del ámbito de lo familiar, para ir descubriendo que más allá de lo que parece cotidiano, se encuentra siempre una realidad mucho más amplia que no percibimos solamente con los ojos y con los sentidos”.

Luego de una lectura poética, la autora compartió que escribir Marherido “fue como hacer un exorcismo de la muerte de mi padre y llegar a lugares donde no hubiese llegado de otra forma. Ha sido una herramienta para atravesar por esos momentos complicados que todos tenemos en la vida.”