Certificar mediadores de lectura en Veracruz, una deuda que se tenía que saldar: IVEC

Certificar mediadores de lectura en Veracruz, una deuda que se tenía que saldar: IVEC

Xalapa, Ver., 31 de julio de 2016.- Una de las cosas que nos impusimos como equipo fue que los mediadores de lectura tuvieran su certificación, era una deuda que teníamos que saldar, expresó el titular del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC), Rodolfo Mendoza Rosendo, en el acto de clausura del XVI Encuentro Estatal de Promotores de Lectura, realizado en el marco de la 27ª Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil.

“No era posible para Veracruz que, en dos décadas de tener promotores, no se hubiera hecho”, consideró sobre la reciente graduación de mediadores en el Diplomado de Profesionalización para Mediación de Lectura, al reconocer el trabajo conjunto de la Subdirección de Educación e Investigación Artística de la dependencia, a cargo de Luis Josué Martínez Rodríguez, y de José Manuel Vallines Vázquez, enlace del Programa Nacional Salas de Lectura.

Como parte de las últimas actividades del evento, la escritora Mónica Brozon compartió sus perspectivas en torno al impulso de dicho hábito en Uso de géneros literarios en el fomento a la lectura, conferencia que impartió acompañada por el Director General del IVEC.

En la Escuela Industrial Concepción Quirós Pérez, los asistentes escucharon aspectos del proceso creativo de una reconocida autora. En torno a su trayectoria, relató que cuando escribió su primer libro, Casi medio año, “no estaba pensando en un público infantil. De hecho, la primera versión tenía unos episodios un poco más retadores que finalmente, al ganar Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor 1996 y publicarse, se quedaron fuera”.

Agregó que en la época en que lo escribió, “no había una literatura infantil en este país; además de La peor señora del mundo o algo de Emilio Carballido, no había una generación de autores que se dedicara exclusivamente a escribir para niños”, refirió quien también es conocida como M. B. Brozon.

Previo a la firma de libros, en amena charla con los mediadores de lectura, la galardonada explicó la división entre la ficción comercial y la literatura: “la primera ayuda a sostener todos los libros que se tienen que publicar y que no van a tener muchas ventas porque llevan temas difíciles o polémicos, entonces hay un balance”.

Algunas editoriales, contó, publican libros como Crepúsculo o Cincuenta sombras de Grey y ganan lo suficiente para poder publicar a Philip Roth sin tener pérdidas. Finalmente, hay muchos tipos de libros y muchos tipos de humor, como el cine.

“A veces se quiere leer a Camilo José Cela. Pero a veces, para ir a la playa en pleno chacoteo, se quiere llevar a Stephen King. Se valen ambas lecturas, depende del lector. El chiste es hacer que los niños abran ese espectro de gusto y que lean, a fin de cuentas, de todo”, concluyó.