Con dos exposiciones, revaloran la herencia afrodescendiente en Veracruz

Con dos exposiciones, revaloran la herencia afrodescendiente en Veracruz

Veracruz, Ver., 13 de abril de 2016.- Divulgar la importancia de la participación de los afrodescendientes en el pasado y presente de México, es el objetivo de la exposición Lo de Candela: afrodescendientes en la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, México, muestra fotográfica que fue inaugurada como parte del XX Congreso Internacional de la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe (AMEC), que se celebra en esta ciudad.

Conjuntamente con este registro de las comunidades de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, se exhibe el trabajo del investigador puertorriqueño Pedro San Miguel, denominado Conde arriba, Conde abajo, que incluyen imágenes de otro lugar de encuentro situado en el área caribeña de Santo Domingo, en República Dominicana.

Lo de la Candela: afrodescendientes en la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca es un proyecto realizado por Antonio Saavedra, José Luis Martínez Maldonado y Paulina García Hubard, con el apoyo del Programa Nacional Afrodescendientes y Diversidad Cultural en México y América Latina, de la Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La exposición se ha presentado en distintas sedes, entre ellas el Hay Festival 2014 en Cartagena, Colombia; cuenta con 20 fotos de estos artistas que han documentado la vida de las comunidades afrodescendientes de esas zonas desde hace varios años, y con cedulario y material gráfico que explican las características de estas poblaciones, su ubicación y algunas de sus manifestaciones culturales.

En ella, se explican cómo y para qué llegaron los africanos a México y a esas regiones costeras; además, busca coadyuvar en la prevención de la discriminación y el racismo en México y países de América Latina.

Por su parte, Conde arriba. Conde abajo recoge la historia de El Conde, antigua Calle del Clavijo, que data de 1543 y su nombre hace honor al Conde de Peñalba, quien enfrentó la invasión inglesa en 1655 en Dominicana.

Inmersa en la zona colonial de Santo Domingo, la calle rodeada de sus edificios, tiendas clásicas, bohemios y turistas, fue declarada en 1990 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y es uno de los lugares más visitados en la isla.