Cecilia, vive en la Casa de Medio Camino y sueña con ser abogada

Cecilia, vive en la Casa de Medio Camino y sueña con ser abogada

Xalapa, Ver., 11 de marzo de 2016.- Cecilia Ortega González vive desde hace un año en la Casa de Medio Camino, un hogar en el que, gracias al apoyo de los veracruzanos, el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) trabaja para la reinserción de las menores de edad que no pudieron integrarse a un núcleo familiar, por lo que el Gobierno del Estado mantiene su protección y cuidado.

Cada mañana al despertar, Cecilia arregla su cama, prepara la ducha, selecciona cuidadosamente su ropa, se asea y prepara el desayuno, mismo que compartirá con sus compañeras de cuarto, antes de acudir a sus clases de computación y de corte y confección.

Desde hace un año comparte parte de su vida y experiencia con 20 compañeras más, que con el tiempo, se han convertido en hermanas y cómplices de aventuras.

“Fui de las primeras en llegar a la Casa de Medio Camino. Pensé que iba ser un cambio difícil, pero no fue así, ya que también venían compañeras del mismo albergue de donde venía yo, y para mí fue bonito porque no me iba sentir sola. Me daba miedo enfrentarme a otras niñas que venían de otros albergues, era muy penosa”, expresó.

El 5 de abril es el cumpleaños de Cecilia y, siempre que lo celebra, su deseo al apagar las velas es ser abogada para ayudar a niñas y niños que como ella sufrieron abandono; quiere trabajar en su situación legal para que sean reintegrados a una familia y reciban amor y cuidados.

“Decidí estudiar la Licenciatura en Derecho porque durante el tiempo que estuve en la casa-hogar no entendí por qué no se resolvió mi caso; y al ver a los licenciados de la Procuraduría que entregaban a un niño con su nueva familia me daba mucha alegría y desde ahí me decidí trabajar en lo mismo para ayudar a niñas como yo”.

Cada joven que habita en este hogar tiene el único requisito de estudiar y capacitarse para el trabajo, además de hacer un ahorro con la producción de lo que aprenden para tener un ingreso suficiente, que les servirá para que cuando ellas decidan enfrentar solas la vida, tengan las herramientas necesarias.

Cecilia ya no es penosa, no tiene temor de enfrentar la vida y ahora es una joven segura y audaz, tiene muy buena retórica, misma que le ayudó a conseguir un trabajo de medio tiempo y continuar con sus estudios profesionales.

Alumnas destacadas como Cecilia son un ejemplo más sobre los resultados de un Veracruz incluyente. Gracias a tu apoyo, la juventud se propone metas para obtener herramientas de independencia y éxito.